
NOTA INICIAL: Reseña en dos partes. Esta primera se centra en Dragon Quest I. Cuando termine Dragon Quest II publicaremos la Parte II y una valoración del conjunto.
Ficha técnica
| Título | Dragon Quest I & II HD-2D Remake |
| Contenido | Remakes de Dragon Quest I y Dragon Quest II (esta reseña analiza solo el I) |
| Desarrollador | ARTDINK y Square Enix (Team Asano) |
| Editor | Square Enix |
| Fecha de lanzamiento | 30 de octubre de 2025 |
| Plataformas | Nintendo Switch, Nintendo Switch 2, PS5, Xbox Series X/S y PC (Steam) |
| Género | JRPG por turnos |
| Banda sonora | Kōichi Sugiyama |
| Idiomas | Textos en varios idiomas, incluido el castellano; voces en inglés y japonés |
| Analizado en | Nintendo Switch 2 |
Índice
- Un libro, una reforma y las ganas de empezar por el principio
- ¿Qué propone este remake?
- Historia
- Jugabilidad
- Apartado técnico
- Banda sonora
- Duración
- Conclusión
- La ficha y la nota
Un libro, una reforma y las ganas de empezar por el principio
De eso que me encontraba yo leyendo Los niños del oeste que crecieron entre dragones, de Adrián Suárez, y me picó el gusanillo de la curiosidad de jugar los primeros Dragon Quest. Hasta ese momento solo había tocado Dragon Quest XI, y ni siquiera lo terminé: tenía muchos juegos en la pila y en aquel momento no me terminó de enganchar.
Así que, justo cuando estaba acabando Super Mario Odyssey —ya con el free roaming y ya sabéis que no acabé demasiado contento (podéis leer mi análisis aquí)—, me acerqué a GAME, mi tienda de confianza y supongo que la de muchos de vosotros, y me compré la versión de Switch 2. Andaba de casa en casa mientras tenía la mía en reforma, y algo había que darle al cuerpo en los ratos libres.

¿Qué propone este remake?
La verdad es que estoy bastante contento con el resultado. El remake de Dragon Quest I me parece acertadísimo para acercar estos clásicos del JRPG a quienes no los habíamos tocado hasta ahora. Estamos ante una aventura fantástica de corte medieval europeo, con sus iglesias donde guardas partida, sus reyes en castillos de decoración clásica y su surtido de enemigos y aliados —dragones, bestias, enanos, hadas— muy reconocibles.
Tras las primeras horas me puse a curiosear gameplays del Dragon Quest I original en YouTube para comparar, porque ya sabéis que me gustan los buenos remakes: esos capaces de traer una versión actual de un juego del pasado sin perder su encanto. Y este lo hace muy bien. Los combates abren ahora una pantalla completa nueva, los gráficos se adaptan a la tecnología actual conservando el aroma retro y la banda sonora está completamente orquestada, que es una de las cosas que más disfruto de estos remakes. Como curiosidad, también descrubrí una versión para la Switch, con un estilo más parecido a los pixel remaster de FF.
Historia
En lo narrativo es una clásica historia de dragones y espadas, con princesa incluida y todo el surtido de tópicos del género. No esperéis grandes giros de guion ni un guion a la altura de lo mejor del JRPG, pero tiene su encanto, y el hecho de tener que averiguar adónde ir hablando con la gente e investigando por tu cuenta la hace más atractiva de lo que parece.
Respecto al original hay cambios que se agradecen. La trama, que era muy directa, se amplía con nuevas ciudades, mazmorras y misiones secundarias. Y se han añadido detalles que conectan mejor este mundo con su precuela, Dragon Quest III, como esas misiones en las que ayudas a las hadas a forjar los sellos. El final, cómo no, te deja todo preparado para arrancar con Dragon Quest II… del que, por supuesto, habrá análisis próximamente.
Jugabilidad
Aquí es donde el remake se luce, y donde más tengo que contaros. Lo primero que me conquistó es que el juego está preparado para que lo hagas tan fácil o tan difícil como te apetezca. Puedes tirar de las ayudas o jugarlo a pelo —como hice yo—, y elegir la dificultad que mejor encaje con tus expectativas (yo fui con la Estándar, la media de tres). Para mí, cuantas más herramientas configurables, mejor, y más en estos juegos legacy.
El combate es bastante más estratégico que el del original. Antes solo aparecía un enemigo por pantalla; aquí te salen varios, y la cosa se complica. No basta con atacar: hay que organizarse y tirar de casi todo tu repertorio de skills para tumbar a los distintos jefes. Algunas habilidades y magias las aprendes subiendo de nivel y otras las desbloqueas con pergaminos repartidos por el mundo; todas acaban siendo útiles en algún momento, unas en combate y otras sobre el mapa.

La mayoría de enemigos tienen una debilidad elemental. Puedes descubrirla al ver que tus números de daño salen en rojo (lo normal es azul, y dorado en un crítico), o configurar el juego para que te la marque directamente. Yo empecé con esa opción desactivada, pero acabé activándola para no perder el tiempo probando ataques a cada bicho nuevo, porque no siempre acertaba. Ya sabéis lo que siempre digo: herramientas para adaptar la experiencia a lo que cada uno busca.

Hay también coleccionables: 40 medallas que, igual que los tesoros, puedes rastrear con algunos spells que encuentras por el camino. Cada cierto número de medallas las canjeas por un premio en un punto concreto del juego. De hecho, antes de meterme en la mazmorra final me di una vuelta por todo el mapa recogiendo lo que me faltaba y completando esos premios. A eso ayuda que el mapa esté disponible desde el principio y puedas ir donde quieras… salvo que te reviente un grupo de mayor nivel y te des la vuelta como hacía yo. Jajaja.

La dificultad me pareció adecuada. Algunos jefes me costaron más de un intento, sobre todo porque me empeñaba en sacar la estrategia por mi cuenta. La excepción fue cierto jefe Armageddon: si no vas sobrenivelado, se me hizo un combate absolutamente aleatorio, y acabé ganándolo más por suerte en un intento que por otra cosa. Ya veréis a lo que me refiero si os ponéis con él.

En cuanto a comodidades, hay guardado automático, opción de acelerar la velocidad de combate y funciones de utilidad que puedes activar o no: ver los cofres, señalar zonas secretas o marcarte el objetivo de la próxima zona. Yo las jugué todas desactivadas, porque me apetecía una experiencia más auténtica, de buscarme la vida. Eso sí, hay una opción que no utilicé, a diferencia de lo que hice en los FF Pixel Remaster: que el cursor se quede por defecto en la última acción para repetirla. En este caso prefería elegir yo, porque el menú es ligeramente diferente al de Final Fantasy y me parecía más cómodo tener yo el control.
Apartado técnico
En Switch 2 tienes dos modos: Rendimiento y Calidad. Empecé en Rendimiento y, tras unos minutos, probé el de Calidad: se apreciaban mejor las texturas de los personajes y la pérdida de fotogramas no era exagerada. Es algo muy de gusto personal; yo diría que según el tipo de juego conviene priorizar el rendimiento —los de acción, por ejemplo—, pero en Dragon Quest I no lo necesitas.
Y aquí está, para mí, una de las grandes bazas del juego: sin renunciar a la esencia del original, el remake adapta a la generación actual el mundo, los personajes y sobre todo el estilo Akira Toriyama de los enemigos. Estaba todo el rato deseando encontrarme con bichos nuevos solo por ver sus diseños y sus animaciones.
Banda sonora
La banda sonora está bien y tiene un par de temas potentes, pero, para mi gusto, sin llegar a los niveles de Final Fantasy. Estar, está completamente orquestada, y eso siempre suma. Un notable justito, pero notable al fin y al cabo. Por cierto, yo lo jugué con las voces en japonés, porque me apetecía escuchar el doblaje original de este remake (también las tenéis en inglés si lo preferís).
Duración
Ronda las 15 horas si vais a por todo, en la línea de lo que dura un Final Fantasy I: ni se hace corto ni llega a cansar. Si le pongo una pega, se queda a medio camino: podría haber sido un pelín más breve y habría estado igual de bien, o podrían haber metido algo de contenido extra —un super boss, por ejemplo— y también habría redondeado. Tal cual está, cumple de sobra.
Conclusión
Si nunca has tocado los Dragon Quest clásicos, si los jugaste en su día y quieres ver esta nueva propuesta, o si simplemente eres amante del RPG, es una muy buena opción. Yo he quedado bastante contento con este primer juego, no se me ha hecho pesado en ningún momento y, aunque me tomaré un pequeño descanso antes de meterme con el II, tengo ganas de seguir viendo la evolución de la saga.
Para mí, además, es un juego ideal para consola portátil, de esos de ir echando ratos sueltos; no es de los que gastaría mi tiempo en una PS5 para sentarme a jugarlos.
Un apunte importante: estas notas son para la versión actual del juego, valorada en su contexto actual.
La ficha y la nota
| Categoría | Nota |
|---|---|
| 📖 Narrativa | 7/10 |
| ⚔️ Jugabilidad | 8/10 |
| 🎨 Apartado técnico | 9/10 |
| 🎵 Banda sonora | 7/10 |
| 🕹️ Duración | 8/10 |
| NOTA FINAL | 7,8/10 |
Por qué estas notas:
- 📖 Narrativa — 7: una historia clásica de dragones y espadas, sin grandes giros, pero con encanto. Suman la trama ampliada respecto al original, las conexiones con Dragon Quest III y el aliciente de tener que buscarte la vida hablando e investigando.
- ⚔️ Jugabilidad — 8: lo mejor del remake, muy por encima de los Pixel Remaster. Combate más estratégico, un buen repertorio de skills dentro y fuera del combate, coleccionables y un montón de herramientas configurables para jugarlo a tu manera.
- 🎨 Apartado técnico — 9: la gran baza. Adapta a la generación actual el mundo y, sobre todo, el estilo Akira Toriyama de los enemigos sin renunciar a la esencia del original, con modos Rendimiento y Calidad para elegir.
- 🎵 Banda sonora — 7: completamente orquestada y con un par de temas potentes, pero sin llegar al nivel de Final Fantasy.
- 🕹️ Duración — 8: unas 15 horas al 100 %, en la línea de un Final Fantasy I. Ni corta ni pesada, aunque se queda a medio camino entre recortar un poco o meter algo de contenido extra.
- NOTA FINAL — 7,8: un remake acertadísimo y la puerta de entrada ideal a los Dragon Quest clásicos.